Fármacos abortivos en montas no deseadas

Una situación que se produce con cierta frecuencia es la monta accidental de las hembras caninas y felinas, en un momento no oportuno para el propietario o por un macho no deseado. La pregunta lógica que los dueños de las mascotas nos hacen siempre en la consulta,  es si se habrá producido fertilización o no.

Una única monta no tiene porqué necesariamente significar una gestación, pero lamentablemente la experiencia nos ha demostrado, que cuanto menos deseemos la camada más probabilidad tendremos de que nuestra perrita o gatita estén gestantes. Una vez aceptado este hecho, las opciones que se nos presentan son reducidas:

  1. Permitir el desarrollo de una gestación que no ha sido buscada, asumiendo el riesgo y desgaste físico que supondrá para nuestra mascota, así como, la responsabilidad de la crianza de los futuros cachorros.
  2. Interrumpir la gestación evitando todos los inconvenientes detallados.

Si elegimos la segunda opción, debemos ejercerla sin que esto suponga un problema de salud para la madre y un problema para su capacidad de reproducirse en el futuro. Actualmente disponemos de fármacos abortivos de una gran eficacia y que aplicados de forma correcta, prácticamente no presentan efectos secundarios sobre el organismo de nuestra mascota. El más usado es la Aglepristona. Se trata de un derivado hormonal cuyo mecanismo de acción está basado en su unión a los receptores de la hormona Progesterona, principal encargada del mantenimiento y desarrollo de la gestación. La Aglepristona presenta una afinidad por dichos receptores nueve veces superior a los que presenta la propia Progesterona, impidiendo así que ésta pueda ejercer su función y paralizando el desarrollo de la gestación.

Aunque pueden ser aplicados desde el primer día tras la monta, nuestra recomendación es no actuar hasta que no se haya confirmado la existencia de una gestación. El diagnóstico más precoz en hembras caninas y felinas se realiza generalmente por Ecografía hacia el día 20-25 tras la monta. En este momento, de existir gestación, estaríamos todavía en una fase embrionaria y no fetal, por lo que se trataría de provocar lo que denominamos aborto microcítico, sin casi consecuencias para la madre y casi imperceptible para el propietario.

Sabemos que tomar la decisión de evitar el nacimiento de una camada a veces puede resultar difícil, pero creemos que se trata de una decisión responsable y por supuesto perdonable y justificada. Si realmente nuestra intención es la de no criar nunca, lo mejor será plantearse una castración y evitar situaciones que siempre resultan desagradables.

Si desea más información, en Clínica Veterinaria Óvalo estaremos encantados de aclararle todas aquellas dudas que tenga en relacióna la salud de su mascota

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Licenciado en Medicina Veterinaria por la Facultad de Veterinaria de Madrid en 1989. Fundador y Propietario de la Clínica Veterinaria Óvalo ejerciendo su actividad profesional como veterinario especialista en medicina y cirugía de los animales de compañía desde su inicio hasta la fecha actual.