Cirugia Laparoscópica y Endoscópica

Las técnicas de mínima invasión, cirugía laparoscópica y procedimientos endoscópicos, son una práctica habitual en nuestro Centro.

La Endoscopia consiste en introducir una cámara o lente conectada a una fuente de luz a través de un orificio natural, una pequeña incisión quirúrgica o una lesión, para la visualización de un órgano hueco o una cavidad corporal. Nos permite realizar maniobras terapeúticas, toma de muestras de tejidos para biopsia, extraer pequeños cuerpos extraños que se hayan ingerido accidentalmente, extirpar pólipos y algunos tumores de la mucosa digestiva, sospecha de úlcera gástrica y duodenal, problemas de malabsorción o mala digestión de alimentos, etc. Las técnicas más habituales con endoscopia flexible son esofagoscopia, gastroscopia, duodenoscopia, rectoscopia, colonoscopia, rinoscopia retrógrada, tráqueo-broncoscopia etc y con endoscopia rígida, esofagoscopia, rinoscopia anterógrada, otoscopia, laringoscopia.

La cirugía laparoscópica nos permite realizar, con un mínimo daño quirúrgico, muchas de las intervenciones que en veterinaria de forma tradicional se llevan a cabo mediante cirugía abierta, consiguiendo periodos de recuperación mucho más cortos, un mínimo dolor posquirúrgico y una reducción muy importante del control postoperatorio, lo que supone una enorme ventaja para el paciente y para su propietario. En la actualidad practicamos muchos procedimientos quirúrgicos con estas técnicas, como gastropexias preventivas, cistotomías asistidas, biopsias, exéresis de masas tumorales, colecistectomías, laparotomías exploratorias entre otras, pero posiblemente la técnica más frecuente y la más conocida sea la esterilización de hembras.

La esterilización por cirugía laparoscópica le ofrece las siguientes ventajas:

Se necesitan sólo 2 ó 3 incisiones quirúrgicas de 3 a 5 mm aproximadamente, a diferencia de la cirugía convencional, donde se realiza una incisión entorno a 2/3 de la longitud abdominal.

La posibilidad de complicaciones posquirúrgicas existente en la cirugía convencional como hemorragias por dehiscencia de suturas o infecciones, apertura de sutura abdominal con desarrollo de hernias abdominales, etc.. son casi nulas en la técnica laparoscópica.

En la técnica convencional además se requiere reposo prolongado en interior de domicilio y curas diarias de toda la línea de sutura, lo que conlleva unos cuidados y tiempo del que no se suele disponer. Con técnicas laparoscópicas el propietario no tiene que hacer prácticamente nada ni tiene que dedicar tiempo en llevar a cabo un control especial sobre el animal, ya que en menos de 24 horas estará bien y en pocos días tendrá una rutina normal, ya que los periodos de recuperación son casi inexistentes y el dolor postoperatorio es menor, de escasa duración y fácilmente controlable.